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Se presentaron los resultados del estudio piloto, randomizado, doble ciego y controlado con placebo, tendiente a evaluar la seguridad y farmacocinética del ácido a-lipoico (ALA) en pacientes con EM.
En modelos animales de EAE, el ALA ha demostrado inhibir la migración de células T a la médula espinal. Sus efectos benéficos podrían estar parcialmente mediados por su capacidad de inhibir la actividad de la matrix-metaloproteasa 9 (MMP-9), involucrada en la migración de las células T activadas al SNC.
Los pacientes que recibieron dosis elevadas de ALA (1200 mg 2 veces al día) mostraron una correlación negativa entre los niveles séricos de ALA y de MMP-9, sugiriendo que el ALA puede ser capaz de reducir la actividad de la MMP-9.
Estos hallazgos preliminares señalan que el ALA podría potencialmente representar una nueva estrategia terapéutica en pacientes con EM.
El daclizumab es un anticuerpo monoclonal humanizado que inhibe la activación de linfocitos mediada por la Interleuquina 2 (IL-2).
El Dr. John Rose (EE.UU.) comunicó los resultados del estudio abierto en el que 16 pacientes con EMRR o EMSP recibieron daclizumab en infusiones mensuales de 1.0 a 1.9 mg/Kg (el ajuste de dosis se realizó según la respuesta clínica) durante 6 a 22 meses. Todos los pacientes estabilizaron o mejoraron su EDSS, siendo la droga bien tolerada.
Los autores concluyen que el daclizumab como monoterapia o combinado con los fármacos actualmente en uso, puede representar una nueva opción terapéutica.
Actualmente está en curso un estudio fase II con daclizumab y mediciones en RMI.
El laquinimod es un nuevo agente inmunomodulador que ha demostrado ser efectivo en suprimir el desarrollo de la enfermedad en modelos animales de EAE.
Investigadores de Holanda y Suiza presentaron los resultados del estudio cuyo objetivo fue el determinar seguridad, tolerancia y efecto sobre la RMI de 2 dosis de laquinimod (0.1 y 0.3 mg) administradas por vía oral en días alternos durante 24 semanas, comparado con el placebo.
Se incluyeron 209 pacientes con EMRR o EMSP.
El número de lesiones activas (GdÅ
La droga fue bien tolerada.
Los autores concluyen que dosis de 0.3 mg de laquinimod son efectivas en suprimir el desarrollo o aparición de nuevas lesiones en la RMI en pacientes con EM.
Un grupo de investigadores de EE.UU., comentó los resultados de un pequeño estudio con estriol sobre marcadores de degeneración neuronal (agujeros negros) presentes en la RMI de 10 mujeres con EM (6 EMRR y 4 EMSP).
Las mismas recibieron 8 mg/día de estriol durante 6 meses. Se realizaron RMI encefálicas mensuales durante los 6 meses previos al inicio del tratamiento, los 6 meses de duración del tratamiento y los 6 meses siguientes a la suspensión del tratamiento hormonal.
Si bien no se observó un efecto significativo del estriol sobre la proporción de lesiones GdÅ
Los autores concluyen que el Estriol podría impactar favorablemente sobre los procesos neurodegenerativos presentes en la EM.
El amplio espectro de cambios estructurales observados en las lesiones de pacientes con EM puede reflejar distintos subtipos de enfermedad o diferentes mecanismos patogénicos involucrados.
Recientemente, Lucchinetti y col. describieron 4 subtipos de lesiones desde el punto de vista anatomopatológico.
Los patrones I y II se caracterizan por la marcada infiltración de células inflamatorias (linfocitos y macrófagos) que contienen mielina y residuos titulares en su citoplasma, relativa preservación de oligodendrocitos y remielinización. El patrón II difiere del I por la presencia de activación del complemento y depósitos de inmunoglobulinas. La severa destrucción y pérdida de oligodendrocitos sugestiva de una oligodendrogliopatía primaria y la escasa remielinización son características de los patrones III y IV.
Aún es incierto si estas diferencias anatomopatológicas podrían tener implicancias terapéuticas.
La plasmaferesis ha demostrado ser efectiva en el tratamiento de formas severas de desmielinización del SNC no respondedoras a la administración de corticoides.
Con el propósito de determinar si los diferentes subtipos neuropatológicos de la EM pueden predecir el grado de respuesta a la plasmaferesis, un grupo de investigadores liderado por la Dra. Lucchinetti (EE.UU.) analizaron retrospectivamente 16 pacientes con EM cuyo patrón anatomopatológico había sido identificado y que recibieran plasmaferesis ante la presencia de una nueva exacerbación de su enfermedad de base.
Una significativa respuesta al tratamiento, con marcada recuperación funcional fue observada en 10 de los 16 pacientes (62.5%), todos los cuales tenían un patrón II en los estudios anatomopatológicos (p 0.001).
Los autores concluyen que los diferentes patrones presentes en las lesiones desmielinizantes de los pacientes con EM, conformarían un factor predictivo muy importante del grado de respuesta esperable a la plasmaferesis.
Investigadores de Estados Unidos y Canadá presentaron los resultados del CHAMPIONS, estudio abierto en el que se incluyeron aquellos pacientes originalmente incluidos en el CHAMPS.
El CHAMPS, estudio randomizado, doble ciego y controlado con placebo en el que se administró Interferón recombinante β 1-a 30 µg semanales (IM) a pacientes que hubieran presentado un primer evento neurológico sugestivo de desmielinización en el sistema nervioso central (SNC), demostró reducir significativamente a 2 años, la conversión a esclerosis múltiple clínicamente definida (EMCD).
Una vez finalizados los 2 años, los pacientes originalmente randomizados en el grupo placebo comenzaron a recibir tratamiento inmunomodulador con IFNβ 1-a 30 µg semanales (IM) hasta completar un seguimiento de 5 años desde el inicio del estudio original (CHAMPS).
De esta forma pudo compararse el efecto del fármaco entre 2 grupos diferentes de pacientes:
1.3) para el grupo TI y de 1.7 (
2.7) para el grupo TT (p= 0.008).
El Dr. Jerry Wolinsky (EE.UU.) comunicó los efectos del Acetato de Glatiramer (AG) sobre la progresión de la discapacidad en pacientes con EMPP.
El estudio PROMiSe incluyó 943 pacientes con EMPP los cuales fueron randomizados para recibir AG o placebo durante 3 años. El objetivo principal del estudio fue el tiempo transcurrido a la progresión confirmada de la discapacidad ( 1 punto del EDSS para aquellos con un EDSS entre 3.0 y 5.0 al momento del ingreso al estudio o >= 0.5 para aquellos con un EDSS entre 5.5. y 6.5). El estudio fue suspendido prematuramente en el año 2002 cuando un ínterin análisis señaló la ausencia de efecto del tratamiento sobre el objetivo principal del estudio comparado con el placebo.
Un análisis ulterior de los datos mostró que el grupo tratado con AG tenía una mayor tendencia a retrasar el tiempo en alcanzar la progresión sostenida de la discapacidad al ser comparado con el grupo placebo (p= 0.071).
Si bien la terminación prematura del estudio PROMiSe complica la interpretación de los datos, parecería ser que el AG tendría un impacto favorable sobre la progresión clínica de la discapacidad.
El Dr. Mariko Kita (EE.UU.) presentó los resultados del estudio fase II en el que se incluyeron 61 pacientes con EMPP los cuales fueron randomizados para recibir Mitoxantrone (MTX) 12 mg/m2 EV cada 3 meses o placebo durante más de 24 meses. El objetivo principal del estudio fue el de determinar el impacto del tratamiento sobre la progresión sostenida de la discapacidad tanto en el EDSS como en el 9-HPT. Los cambios en el volumen cerebral total valorado en la RMI, constituyeron el objetivo secundario.
No se observó ningún beneficio del tratamiento sobre los parámetros clínicos (EDSS y 9-HPT). Aún queda pendiente la evaluación del impacto del tratamiento sobre la RMI.
El Dr. Hanne Roed (Dinamarca) presentó los resultados del estudio doble ciego, randomizado y controlado con placebo cuyo objetivo era el de investigar si la administración EV de inmunoglobulinas (Ig) dentro de los 30 días de inicio de la neuritis óptica (NO) podía impactar favorablemente en el grado de recuperación de la agudeza visual evaluada a los 6 meses.
Se incluyeron 68 pacientes, los cuales fueron randomizados para recibir IgEV (0.4 gr/Kg) durante los días 1, 2, 3, 30 y 60 o placebo.
No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en las mediciones de agudeza visual, visión de colores o sensibilidad al contraste, entre el grupo de pacientes a los que se les administraron IgEV y el grupo placebo al completarse el período de observación de 6 meses.
Los autores concluyen que el tratamiento con IgEV no ejercería influencia alguna sobre la duración y grado de recuperación visual de las NO.
Durante más de 31 años, un grupo de investigadores suizos monitoreó la evolución de un grupo de pacientes que habían presentado un único episodio de neuritis óptica (NO), con el propósito de estimar el riesgo de conversión a EMCD.
Al cabo de 15 años, dicho riesgo era del 40% (CI: 31%-52%). En la mayoría de los casos (60%) la conversión a EMCD se produjo dentro de los 3 años siguientes a la presentación de la NO.
La presencia de inflamación en el LCR, la recurrencia de la NO y una menor edad al inicio de los síntomas visuales, incrementaban significativamente el riesgo de conversión a EMCD.
Dado que el riesgo de desarrollar EMCD luego de un primer episodio de NO es relativamente bajo, aún en aquellos pacientes en los que se detectó la presencia de lesiones sugestivas de desmielinización en la RMI durante el seguimiento, los autores concluyen que esto debería ser considerado al momento de decidir iniciar un tratamiento inmunomodulador.
Los agujeros negros presentes en las secuencias T1 de RMI representan áreas focales donde característicamente se ha producido una severa pérdida de tejido nervioso.
Diversos estudios han demostrado la clara correlación existente entre el volumen de agujeros negros y la discapacidad clínica observada en pacientes con EM.
Un grupo de investigadores de EE.UU., presentaron los resultados del estudio diseñado con el objetivo de determinar el valor predictivo de la presencia de lesiones Gd
antes y durante el tratamiento inmunomodulador con IFNß en relación con el volumen de los agujeros negros.
Para ello, monitorearon durante un período de 3 años el desarrollo de agujeros negros en un grupo de 20 pacientes con EMRR los cuales estaban recibiendo tratamiento inmunomodulador con IFNß 1-b. Se realizaron RMI encefálicas previo al inicio del tratamiento, y luego de haber completado uno, dos y tres años de terapia ininterrumpida.
Los pacientes que no presentaban lesiones Gd
en la RMI encefálica luego de un año de tratamiento con IFNß 1-b no incrementaron significativamente el volumen de agujeros negros durante los siguientes dos años, a diferencia de lo observado en aquellos con al menos 1 lesión Gd
al término del primer año, en los que el incremento en el volumen de agujeros negros resultó ser estadísticamente significativo al cabo de dos años (p 0.01).
Los autores concluyen que la presencia de lesiones activas (Gd
) en la RMI encefálica durante el tratamiento inmunomodulador es altamente predictivo del incremento en el volumen de agujeros negros y en consecuencia del daño permanente en el sistema nervioso central.
El Dr. Lauren Krupp (New York, EE.UU.) comunicó los resultados del estudio en el que 69 pacientes con EM fueron randomizados para recibir 10 mg/día de donepezilo o placebo durante 24 semanas.
En el grupo tratado con donepezilo pudo objetivarse una significativa mejoría en la memoria verbal (Selective Reminding Test) comparado con el grupo placebo (p 0.05) y una mayor tendencia a mejorar la puntuación obtenida en el PASAT (p= 0.082).
Más del 65% de los pacientes incluidos en el grupo donepezilo refirieron que su memoria había mejorado versus el 32% de los incluidos en el grupo placebo (p 0.01).
Se requiere de estudios que incluyan un mayor número de pacientes para confirmar el impacto que el donepezilo puede tener sobre los trastornos cognitivos en pacientes con EM.
La Dra. Brenda Banwell (Toronto, Canadá) presentó los resultados del estudio multinacional cuyo objetivo fue el de caracterizar aspectos clínicos y demográficos de la EM pediátrica.
Se incluyeron 65 pacientes. 80% de los niños eran de raza caucásica, 17% negros y 3% orientales. La edad promedio al momento de presentar el primer evento desmielinizante sugestivo de EM fue de 11.04 años (rango: 2.12 a 17.87 años) y al diagnóstico de 11.73 años (rango: 2.36 a 17.9 años). El inicio fue monosintomático en un 23.1% de los casos, poli-sintomático (sin fiebre, encefalopatía o meningismo) en el 43.1% y en forma de ADEM en el 33.8%.
El 93.8% de los niños presentan formas a recaída-remisión de la enfermedad y el 7% formas secundarias progresivas. No se diagnosticaron formas primarias progresivas. El EDSS promedio fue de 1.79 (0 a 8.5) con una duración promedio de la enfermedad de 2.48 años (0.2 a 10.1).
Los resultados de este estudio señalan varias características particulares de la EM en la población pediátrica: